Ha sido un fin de semana largo…

…lleno de actividades, como podréis imaginar, porque ya me vais conociendo. El jueves pasamos la noche de la verbena en casa, con amigos. Cenamos, bebimos, hablamos… pasamos una velada muy agradable. Se hizo tarde, pero es lo que pasa cuando disfrutas en compañía de buenos amigos, esa familia que uno elige consciente y voluntariamente.
El viernes nos levantamos más o menos tarde; las Chocolatinas se fueron a la piscina, y yo me quedé en casa, con el modo Maruja 2.0 puesto. La tarde la pasamos con unos amigos y su hijo, de casi dos añitos. Se refrescaron en la piscinita hinchable de la terraza, y luego bajamos al parque. Se quedaron a cenar en casa. Así que, de nuevo, transnochamos.
Obviamente, el sábado me levanté un poco más perjudicada, después de dos noches de poco dormir. Cansada… y con dolor de cabeza debido a la… resaca. ¡Y aún quedaba más! La colla de diablos en la que participamos estaba invitada al correfoc que organizaban en Sant Joan Despí, por su fiesta mayor.
Las Chocolatinas se quedaron con su abuela materna, porque les da mucho miedo la pirotecnia, así que mi madre, muy amablemente -porque ama a sus nietas- se queda con ellas; las lleva a pasear, les da la merienda, juega con ellas, las baña y las mete en la cama.
Salí de casa a las cuatro de la tarde; porque teníamos que estar en Sant Joan Despí a las seis de la tarde; y, aunque el viaje se hace en media hora, primero había que pasar a recoger todos los trajes de diablos y los tambores. Llegábamos a Sant Joan Despí sobre las seis y cuarto. La verdad es que todavía no entiendo por qué nos hicieron estar allí tan pronto, porque la actividad no empezó hasta las nueve, con una timbalada conjunta de todos los tabalers –tamborileros- que participábamos.
La timbalada fue muy floja, la verdad. Se supone que en una timbalada, la gracia es que todos podamos tocar juntos todos los ritmos. El problema es que actualmente hay muchas peñas de diablos cuyos tabalers se han pasado a la batucada. Así que tocar ritmos conjuntamente se vuelve más complicado. Pero este tema casi que da para otro post… me centraré.
Terminó la timbalada y empezó el correfoc. Fue bastante lento, porque éramos muchas peñas. Tres figuras de bestiario:
Y siete peñas de diablos además de la nuestra:
Diables i Diablesses del Bellvitge.Desde la organización habían marcado que, antes de empezar, cada colla tenía que hacer una encendida para lucirse, y, a partir de ahí se iniciaba el recorrido. Claro, imaginad lo eterno que se nos hizo ¡siendo los penúltimos! Avanzábamos muy lentamente, y a ratos teníamos que ir haciendo paradas, así que se eternizó todo, para luego tener que entrar casi corriendo en la plaza donde se hacía el espectáculo final.
En todo el recorrido, no me abandonó el dolor de cabeza con el que me levanté, a pesar de haber tomado una pastilla para el dolor antes de salir de casa. Como imaginaréis, a la que me senté, y me dio el bajón, el dolor de cabeza se multiplicó. Era cerca de la una de la madrugada, y todavía no habíamos terminado.
Para mi gusto, la organización se equivocó en la clausura del correfoc. Normalmente, para cerrar un correfoc, cuando todas las peñas y todas las bestias de fuego llegan al lugar donde se termina el correfoc, se hace una encendida conjunta y todos los tabalers de las diferentes peñas suelen tocar un mismo ritmo, para que se oiga por encima del estruendo de los petardos, y los diablos bailen mientras encienden las carretillas. Es un espectáculo de luz y fuego brutal. Sin embargo, en este caso, a la organización se le ocurrió meter antes de esto, un espectáculo de teatro y música combinado con pirotecnia.
El espectáculo de marras duró 45 minutos. Así que, como os imaginaréis, a todos los diablos y los tabalers ya se nos había pasado el subidión del correfoc. Y mi dolor de cabeza, al haberme relajado después del recorrido de más de una hora, se multiplicaba exponencialmente; y la pirotecnia del espectáculo tampoco ayudaba. Así que acabé con una migraña de antología, y con náuseas, del mismo dolor de cabeza. Total, que nos tuvimos que ir, y no nos pudimos quedar a la cena de hermandad, que es lo que se hace siempre, para todos los participantes, cuando termina un correfoc.
Llegué a casa, y me metí en la cama. Me desperté nueve horas después. Como nueva, por suerte. Así que el domingo transcurrió tranquilo, descansando. De la playa a la piscina; de la piscina a comer; de comer a la playa, y otra vez a la piscina.

Mucha actividad. Menos mal que el fin de semana próximo se presenta tranquilo.
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10 Comments
Amos que no habeis parao la pata quieta, como se dice en mi tierra 😉
Hay que aprovechar los fines de semana como vienen, unos un no parar y otros a descansar.
A mi me pasa como a tus hijas, que el correfuegos ese no me gusta nada!!.
Feliz semana guapa.
xacto, Sandra. No hemos parado. Si es que nos montamos unos findes de lo más enretenidos! Fíjate que a mí también me daban miedo los correfocs, pero es que, visto desde dentro, se vive de otra manera.
Feliz semana para ti también!
Besos!
Guauuuu menudo finde más entretenido!!! Me alegro que lo hayais pasado así de bien, como te lo montas eeeeehhh nena!!! jajaja… Un besazo muy fuerte!!!
Sí, María! Lo mío es no parar, no vaya a ser! Jajajaj!!
Besitos!
Madre mía, nena, cuánta actividad… Menos mal que, como yo soy Lady Vaga, entre tú y yo hacemos una media más o menos normal, que si no deprimiríamos a media Europa con tanto movimiento… Me alegro de que el dolor de cabeza se te pasase descansando, es un rollazo querer salir y estar haciendo cosas y notar las sienes latiendo y dando por el saquillo, jejeje…
Oye, sweetie, que digo yo que estoy casi decidida con el tema de los corn rows que veníamos hablando en twitter, pero como me quedan algunas dudas (unas dos docenas, aprox), ¿te parece muy mal si te mando un e-mail y te pregunto cosas? Que no hay nadie en mi entorno que se peine así a quien pueda yo acribillar a preguntas… Si no te apetece, puedes decir que no con total tranquilidad, yo seguiré siendo asidua visitante y dejándote dulces comentarios, quizá terminando cada frase con un cariñoso “zorra” o “perraca”, pero siempre de buen rollo 😛
Besos de lunes,
Lady Vaga.
No te creas, leidi. Esto es sólo los findes, y no todos los findes. Y aunque parezca mucha actividad, yo me muevo al ritmo de los perezosos. O sea, despaaaacio. Si yo vivía en Villa Pereza antes de que llegara Sportacus! Y sí, por suerte se me pasó el dolor de cabeza descansando, porque estuve a punto de pedir que me sacrificaran, titi!
Vale, pues ya hemos decidido que nos emiliamos por el tema de los cornrows. Ok. Tú dispara, que yo te voy respondiendo gustosamente, así que no hará falta que me llames “zorra” ni “perraca”. Ahora, que si quieres llamarme “zorra” o “perraca” contraatacaré. Sépalo!
Besos hiperactivos.
Agotada de solo leerte.
Un beso guapa
Lo que le digo a Nin, Pilar: me muevo a la velocidad del desplazamiento de los árboles. Despacísimo!
Besos!
Hay probrecita, si me entra dolor de cabeza solo con leerte, y mira que hablamos en directo por el twitter, pero pensaba que tu dolor de cabeza era más “aguantable” . Bueno se que el domingo de relax te compensó tanto sufrimiento!
Sí, Tris. Hablábamos por twitter mientras estaba al borde del colapso. Mira, qué mal cuerpo! Menos mal que descansé y se me pasó todo durmiendo.
besos!